In Fular Básico, Fular Original

Cómo el porteo me cambió el post parto

¿El post parto, que maravillosa etapa verdad? Cuarenta días durante los cuales te cuidan, te preparan la comida, te regalan cosas, te cepillan el pelo… Y, todo eso mientras disfrutas de una rica tarde en tu mecedora junto a tu bebé sonriendo. NOT. Eso es mentira. El post parto no es así. No dura 40 días. Dura por lo menos un año. El post parto es una adaptación a una nueva vida que nadie, absolutamente nadie, pudo haber imaginado antes de vivirla. Mis aliados más grandes fueron mi fular, mi bandolera o cualquier pedazo de tela que podía usar para cargar a mi criatura.

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Los fulares elásticos son ideales para los recién nacidos

Antes de que naciera mi bebe sabía que la quería portear en un fular, se me hacía practico, cool y había leído sobre los beneficios para mí bebé. Así que naturalmente me compre mi primer fular unas semanas antes del parto y me puse a estudiar en youtube como usarlo. Pensé que el fular se usaba para salir a caminar, así casualmente en los paseos lindos sin tener que empujar a una mega carriola en las calles destrozadas complicadas de la ciudad de México. Sí pero no solamente.

A mí me tocó uno de los bebés que no podemos dejar acostados solos nunca, never, jamais. Podía estar dormida, roncando, babeando y en el momento en que tocaba el colchón del moisés despertaba llorando. Adiós comida caliente, adiós regaderazo, adiós ir al baño (y juro que todo eso lo podía hacer en menos de dos minutos). Pero, mi bebé me quería todo el tiempo para ella y por más que no pesaba tanto, me era muy difícil hacer todo con un solo brazo.

Después 7 días de calentar 4 veces el mismo plato de comida en el microondas decidí que era hora ver a mi fular de otra forma y así es como empecé a usarlo en mi casa.

Necesidades de mamá y bebé satisfechas

No saben la revelación!! Me cambió la vida. Podía hacer prácticamente todo menos bañarme obviamente. Mi rutina paso de estar sentada en el sillón o acostada en la cama, a levantarme vestirme y ponerme el bebé en fular. Podía hacer la cama, cocinar, comer caliente, sentarme y leer tranquilamente usando mis dos manos.

Bajar las escaleras era mucho más seguro y salir a caminar más sencillo. Realmente reviví. Mi bebé tenía lo que necesitaba, estar contra mí, dormir y tomar pecho y yo podía hacer lo que necesitaba hacer sin estrés de que se pusiera a llorar si la dejaba un minuto. Me acuerdo que hacía siestas de 3 o 4 horas

Finalmente el post parto es una adaptación a una vida nueva y hay para quienes es más o menos difícil pero realmente creo que tener como cargar a tu bebé es un plus enorme para poder sobrellevarlo con más paz.

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